A 60 años de Palabras a los intelectuales: vivir de sí y sudar la calentura

Las revoluciones en estado de ebullición precisan de un momento de meditación o, como diría Armando Hart, de un momento de filosofía. Y en la efervescencia del cambio o la fraguada transformación, los episodios épicos (lo son, en buena medida, por la carga emocional que desprenden) han de llevar consigo una especie de impulsión histórica sobre la que se sostienen. La Revolución cubana es verdadera porque ha sido intensa, ha devenido referente para los pueblos del mundo y los hombres que luchan por liberarse de los yugos, por proteger sus símbolos, por salvaguardar la identidad y asegurar, por el bien de los hijos y el porvenir, los valores que sustentan lo hilos de la Revolución.

El Quijote de América

Para entender la grandeza y magnitud de Fidel solo hay que revisitar su obra, hay que escuchar lo que piensa la gente sobre su legado, hay que analizar su huella en Cuba y en el mundo, sus aportes a la humanidad, a la causa de los pobres y de los humildes. Hay que comprender su capacidad de analista y su visión de futuro.

Apoderarse de Cuba sin complicaciones peligrosas

Usted no pude calcular las dificultades con que tropezamos para hacer nuestro trabajo, en medio de la escasez de recursos que nos asedia (…) Quedo enterado de los que usted piensa hacer para sacar partido de la guerra entre Francia y Prusia; pero no olvide usted a Inglaterra, ahora menos que nunca. Por lo que respecta a los Estados Unidos, tal vez esté equivocado, pero en mi concepto su gobierno a lo que aspira es a apoderarse de Cuba sin complicaciones peligrosas para su nación y, entretanto, que no salga del dominio de España, siquiera sea para constituirse en poder independiente; este es el secreto de su política y mucho me temo que cuanto haga o proponga, será para entretenernos y que no acudamos en busca de otros amigos más eficientes o desinteresados

A MODO DE PRESENTACIÓN Y DE HOMENAJE

Cumplo con estas palabras una solicitud de Rafael, Presidente de la AHS, quien conoce la relación que unió a Sergio con mi padre y mi familia y me pidió una presentación para este libro desde un enfoque personal. Se lo agradezco. Me obligó a escarbar entre las más lejanas remembranzas para volver sobre los pasajes de mi infancia que tuvieron algo que ver con el menor de los hermanos Saíz Montes de Oca y con la quemadura atroz que dejó en mí y en todos los que me rodeaban el doble asesinato del 13 de agosto de 1957.

«La Revolución es lo que es, porque lo que se dijo se hizo»

Inconforme y rebelde, el joven médico José Ramón Machado Ventura subió a la Sierra Maestra. En las montañas, demostró sus cualidades como organizador al frente de los servicios médicos, y encontró en Raúl a un hermano y a un maestro. Como la Revolución misma, sus ideas y convicciones fueron madurando: de su radical antimperialismo y del contacto con el campesinado cubano, nació su militancia comunista

Cubanos en el Ejército Rojo

En junio de 1941, cuando el territorio de la Unión Soviética era invadido por la Alemania nazi, tres jóvenes cubanos ingresaron en las filas del Ejército Rojo para defender la soberanía de su patria adoptiva.

Ignacio Agramonte: tributo de admiración y respeto

Cuando los patriotas camagüeyanos deciden secundar el levantamiento armado protagonizado por Carlos Manuel de Céspedes en La Demajagua, el 10 de octubre de 1868, Agramonte se encuentra entre sus más preclaros e incondicionales partidarios.

Héroes en la penumbra (VIII y final)

Hay leyendas que giran alrededor de una personalidad y hacen formar un juicio falso, por error o por maldad, de un hombre que merece todos los respetos y todas las devociones. Así, la “torpeza mental” atribuida al general José Maceo, así lo sanguinario y cruel con que ha querido tachársele: nada más falso ni nada más calumnioso.

Héroes en la penumbra (VII)

En el amplio y glorioso campo de Las Villas se pronuncia este nombre con extrema simpatía. Cuando en los primeros días de la contienda del 68, José González Planas se incorporó al Ejército Libertador, fue nombrado Cabo porque sabía leer y escribir. Su madre, Andrea Planas, quien fue enseñada de niña por una esclava compañera de la autora de sus días –a quien a su tiempo habían enseñado sus amos–, dotó a su hijo de ese gran don: lo preparó para la gloria.

Héroes en la penumbra (VI)

Santiago de Cuba fue la ciudad natal del Dr. Porfirio Valiente. Alcalde de ella por legítima y espontánea voluntad popular, allí murió, siendo aún su primera autoridad, el 30 de marzo del año 1900.