Trump, las sanciones y el voto mercenario

Resulta extravagante y sin sentido que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pague salario –alto por supuesto– al secretario de Estado Mike Pompeo, para, de conjunto, hacer anuncios, cada semana o mes, sobre la aplicación de nuevas sanciones contra Cuba. También lo hace –quizá con gratificación extra incluida– contra Venezuela, Nicaragua, Siria, Irán, China, Rusia…

El lugar para los anuncios de tales sanciones puede ir desde la Asamblea General de la ONU, el Consejo de Seguridad, la Casa Blanca, el Departamento del Tesoro o el de Estado.

Las sanciones van desde millonarias sumas de dólares de multas a empresas foráneas, bancos, navieras, hoteles, cruceros, y otras, hasta –como lo hacen ahora– la prohibición ridícula a que un ciudadano estadounidense pueda fumar un tabaco cubano –el mejor del mundo– o compartir un trago de Havana Club, también considerado entre los mejores, o que pueda hospedarse en uno de los cientos de bellos y confortables hoteles diseminados por playas, ciudades, o donde el país ya desarrolló el ecoturismo, tan sano y apetecido por muchos.

En un show en la Casa Blanca, el presidente Trump, reunido con algo más de una docena de los mercenarios derrotados en Playa Girón y cambiados por compota, a quienes calificó de «vencedores», bajó aún más su rango e hizo valer su ausencia ética, cuando abiertamente ha tratado de canjear su invitación y calificativos a favor de los mercenarios, con el  pedido de sus votos para ganar la Florida.

Eran ellos los primeros «informados» de que se aplicarían nuevas sanciones al pueblo cubano para tratar de asfixiarlo. Y los mercenarios aplaudieron.

Un día antes, en Naciones Unidas, el Presidente cubano, Miguel Díaz- Canel, había denunciado el prolongado bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba, recrudecido en los dos últimos años, incluso en tiempos de pandemia, como prueba de que ese es el componente esencial de la política de hostilidad de Trump hacia la Isla.

El mandatario cubano advirtió ante la ONU que «el gobierno de Estados Unidos no oculta su intención de aplicar nuevas y más duras medidas agresivas contra Cuba en los próximos meses».

En tal sentido enfatizó: «Declaramos una vez más, ante la comunidad internacional que nuestro pueblo, orgulloso de su historia y comprometido con los ideales y la obra de la Revolución, sabrá resistir y vencer».

Ahora Trump se ha lanzado desbocadamente a conseguir los votos necesarios para vencer a su rival, sea a través de amenazas, dando favores, pagando grandes sumas de dinero o con otros ardides,  principalmente en el estado de la Florida.

No por gusto serán frecuentes las visitas, sus reuniones con selectos grupos de quienes han vivido de la contrarrevolución durante décadas y, no sería casual que aparezcan otros anuncios con nuevas sanciones antes de las elecciones.

En este contexto vale recordar que Trump casi horas antes de convocar a los mercenarios para el show anticubano en la Casa Blanca, envió un discurso a la Asamblea General de la ONU, algo lamentable para la comunidad internacional, por ser tan calumnioso.

Ese discurso, no dudemos, pasará a la historia como el más irresponsable, mentiroso y arrogante, de mandatario alguno en estos 75 años de vida de la organización mundial.

Tomado de: Cuba por Siempre

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s