Guerras que comenzaron en Internet. Capítulo 2: Siria

La Guerra no Convencional contra la República Árabe Siria comenzó como un calco del modelo libio, igualmente acelerada por el influjo de la Primavera Árabe.

El inicio y generalización de la crisis en Siria siguió el mismo esquema que en el resto de los países afectados por esta situación política regional: estallido de manifestaciones antigubernamentales, alegada represión violenta y generalización de las protestas.

Desde la perspectiva de los procedimientos, en la campaña de Guerra no Convencional contra Siria se identifican importantes analogías con la que promovió en Libia el derrocamiento de Muammar Al Gaddafi, entre estas, el empleo de las tecnologías de la información y las comunicaciones y la guerra mediática.

De igual manera, siguieron el mismo guión las acciones de EEUU y sus aliados para promover a la oposición interna y construir consensos en la comunidad internacional, a partir de pretextos, como ha sido el caso del supuesto uso de armas químicas por parte del gobierno sirio en el enfrentamiento a los grupos armados de la “oposición”(1).

Al iniciarse las protestas en Siria y avanzar la crisis en esa nación por las mismas rutas observadas con anterioridad en Libia, fue posible confirmar que para EEUU y sus aliados, la combinación de los métodos de “revoluciones de colores”(2) y de Guerra no Convencional, representaban una nueva teoría de desestabilización de estados, que estaba lista para su despliegue estratégico por todo el mundo(3).

En Siria el imperialismo empleó diversos métodos, pues debido a la popularidad del presidente Bashar al Assad, de la cual tenían constancia según cables revelados luego por Wikileaks(4), las actividades de Guerra no Convencional deberían iniciar con la subversión de la población, antes de escalar a un escenario estilo libio(5).

Para esto, como ya hemos señalado, uno de los factores que formaron parte de la estrategia no convencional contra Siria fue la guerra mediática y el empleo de las tecnologías de la información y las comunicaciones con fines subversivos, acciones que siguieron los mismos patrones observados en el resto de los países de la Primavera Árabe.

Al igual que en Libia, estas herramientas jugaron un papel determinante en la convocatoria a la desobediencia y la coordinación de las acciones de la oposición, derivada con posterioridad en insurgencia armada.

Entre los argumentos de las campañas de información, destacó el creciente número de víctimas como consecuencia de los altos niveles de violencia, manejado como una responsabilidad exclusiva del gobierno sirio, con el objetivo de aislarlo. Este argumento fue utilizado además, para tratar de deslegitimar el liderazgo de Bashar al Assad en el país.

La guerra mediática contra Siria se ha basado además en una fuerte campaña de desinformación por parte de los principales medios de difusión occidentales, además de la utilización de Internet y en particular las redes sociales, para incitar a la rebelión y la desobediencia.

Debe significarse que las principales fuentes informativas de los medios de prensa occidentales para el seguimiento de la situación en Siria, han sido fuentes alineadas con la oposición siria, tales como el denominado Observatorio Sirio de Derechos Humanos, con sede en Reino Unido, que maneja cifras y datos no verificables sobre los acontecimientos en el terreno y ha atribuido la mayoría de las víctimas civiles a las acciones del Gobierno.

En el conflicto sirio el ciberespacio ha sido un importante campo de batalla, tanto para las fuerzas opositoras como para los partidarios del Gobierno. A partir del inicio de la crisis, hubo un incremento en el uso de Internet para desacreditar a este último e incitar a las revueltas. Algunos analistas la han considerado como la “primera guerra de redes sociales”(6), debido a la importancia que han tenido estas herramientas en el desarrollo del conflicto.

Objetivo particular de las campañas de información, han sido las Fuerzas Armadas y demás instituciones de seguridad, con el fin de desacreditarlas y señalar fracturas en sus filas. En distintos momentos de la crisis, la información ha sido manipulada en interés de debilitar la moral de las fuerzas leales al Presidente sirio.

Analistas consideran que en un país como Siria, cuyo Gobierno es definido por las campañas mediáticas occidentales como dictatorial, las redes sociales se han convertido en elementos fundamentales para “la forma en que la crisis es retratada y percibida”(7).

Se ha podido apreciar que el empleo de estas herramientas de comunicación ha sido crucial para otorgar una “estructura” a los movimientos de oposición, que en ocasiones sobre-dimensiona su verdadero alcance y poder real contra el Estado; les otorga relevancia, y privilegia su posición de cara a la opinión pública, al contar con el apoyo mediático de los medios occidentales que enfocan el conflicto.

A partir de la Primavera Árabe y en especial, luego de la guerra en Siria, las redes sociales y demás recursos comunicacionales de Internet, han ocupado un lugar central en la evolución de los conflictos, tornándose parte del Teatro de Operaciones Militares y siendo manejados hábilmente por todos los bandos en pugna.

Un elemento primordial ha sido el empleo de los medios sociales para la difusión de noticias falsas en función de asegurar la simpatía con el esfuerzo subversivo antigubernamental o para la edificación de pretextos.

Ejemplo de ello podemos citar un material difundido el 17 de mayo de 2011, donde videos de YouTube acompañaron las noticias de fosas comunes en Dara’a, una ciudad al sur de Damasco. Uno de estos videos mostró un campo geográficamente inidentificable y un camión o bulldozer. Incluso personas sirias no partidarias del Gobierno mostraron dudas sobre la veracidad del material, ya que la matrícula del vehículo era iraquí, no siria (8).

El más reiterado y tristemente célebre de los pretextos ha sido el presunto uso de armas químicas contra la población civil por parte del Gobierno. Organizaciones opositoras internas, vinculadas con los grupos terroristas armados y apoyados por Occidente, publican en redes sociales materiales sobre supuestos ataques químicos que luego son difundidos ampliamente por la gran prensa mundial, e incluso, asumidos como base para la toma de decisiones en el plano militar, como fueron los dos ataques con cohetes ejecutados por EEUU y sus aliados, contra objetivos militares y civiles en suelo sirio.

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Es evidente que estas herramientas se han convertido en un eficiente recurso de manipulación y construcción de pretextos.

Como ya señalamos, los grupos de oposición en Siria han utilizado el poder de las redes sociales de diversas maneras para dar a sí mismos una cara pública estructurada. La publicación en YouTube se ha utilizado para asociar símbolos a sus diversas causas con el fin de ser identificados con ellos, los cuales a su vez se han utilizado como punto de partida para la recaudación de fondos en sitios como Facebook. Por otro lado, Twitter se ha utilizado como plataforma para noticias de última hora, para informar a los “seguidores” donde la “lucha está sucediendo”, aunque en realidad no esté ocurriendo nada.

Ya con posterioridad, luego de que los movimientos opositores apoyados por Occidente se tornaran violentos y comenzaran los combates, y muy especialmente luego del surgimiento del denominado Estado Islámico, la Internet ha sido el campo de batalla paralelo de la guerra en Siria, siendo esta última difundida y mediatizada como nunca antes había ocurrido en un conflicto.  YouTube, Facebook, Instagram, Twitter, Flickr, Blogspot, WordPress, etc, están repletos de propaganda de todos los bandos, formando parte del entorno informacional de la guerra.

A manera de conclusión, hemos apreciado que en Siria, las intenciones de EEUU y sus aliados de aplicar el “guion libio” se han visto estancadas por diversos factores. Las divisiones en sus estructuras y la polaridad de intereses de la “oposición siria” han sido determinantes en su incapacidad para concebir una estrategia efectiva contra el Gobierno.

Los intentos por catalizar la caída del Gobierno mediante acciones más directas, como las ejecutadas contra Libia, no han estado ausentes, aunque se han visto obstaculizados por diversos factores, en especial la oposición de potencias como China y Rusia.

El comienzo de la campaña antiterrorista rusa en Siria el 30 de septiembre de 2015, constituyó un nuevo punto de giro para el conflicto. El objetivo de la estrategia occidental de ahogar al Gobierno de Damasco, al tener que enfrentar en múltiples frentes, a enemigos apoyados o permitidos por EEUU y sus aliados, enfrentó a partir de ese momento un serio obstáculo y en la actualidad ha definido el desenlace del conflicto en rumbo favorable a la paz y la estabilidad de la nación siria.

El fin de la guerra en Siria tendrá indudablemente un impacto relevante en el futuro de la aplicación de la Guerra no Convencional, y sus experiencias en el plano del empleo de las tecnologías de la información serán en extremo valiosas para los futuros escenarios globales.

Referencias, citas y notas:

  1. Ignacio David, Martí (2014) Factibilidad y Conveniencia: condiciones para una Guerra no Convencional, extraído septiembre 19, 2015 de www.cubadefensa.cu/?q=node/2569
  2. Denominación recibida por revueltas cuyos simpatizantes defienden su carácter no violento, ocurridas en su mayoría, en el espacio postsoviético. Destacan por su discurso prooccidental y la influencia de actores externos. El nombre está relacionado con el uso simbólico de colores o nombres de flores que suelen adoptar los manifestantes como elementos de identificación (“Revolución de las Rosas” en Georgia, “Revolución Naranja” en Ucrania, “Revolución de los Tulipanes” en Kirguistán, etc). Tomado del sitio web de la cadena televisiva Rusia Today, consultado septiembre 19, 2015 en actualidad.rt.com/actualidad/168235-revoluciones-colores-golpe-estado
  3. Korybko, Andrew (2015) Hybrid wars: The indirect approach to regime change. Moscú, Instituto para Estudios Estratégicos y Predicciones
  4. Disponible en: Wikileaks.cabledrum.net/cable/2006/12/06DAMASCUS5399.html
  5. Narwani, Sharmine (2012) Going Rogue: America´s Unconventional Warfare in the Middle East. Global Research, extraído septiembre 20, 2015 de http://www.globalresearch.ca/going-rogue-america-s-unconventional-warfare-in-the-middle-east/31766
  6. O´Neil, Patrick Howell (2014) Why the Syrian uprising is the first social media war. The Daily Dot. Extraído noviembre 9, 2015 de: www.dailydot.com/politics/syria-civil-social-media-war-youtube/
  7. Salvadoretti, Teresa, The role of social media in the Syrian Crisis, extraído el 1 de enero de 2019 de: http://www.asfar.org.uk/the-role-of-social-media-in-the-syrian-crisis/

Escrito por: José David País Santamaría

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