La FEU no somos los dirigentes estudiantiles… somos todos

A pocos días del comienzo del noveno Congreso Nacional de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) el presidente de la organización, Raúl Alejandro Palmero, explica, a nuestra página, sobre los retos de los jóvenes universitarios, la importancia del funcionamiento de las brigadas y del compromiso de la FEU con el país.

Desde que el pasado 27 de enero en la Marcha de las Antorchas el presidente nacional de la FEU, Raúl Alejandro Palmero, hiciera la convocatoria al noveno Congreso, la FEU de Cuba se sumó a la realización de este trascendental evento universitario. A partir de ese momento los estudiantes de la Enseñanza Superior pusieron en marcha el proceso a nivel de brigada, facultad, residencia estudiantil y universidad, y faltan pocos días para que el 6 de julio comience la magna cita a nivel de país.

¿Cómo llega la FEU a su noveno Congreso?

Ha sido verdaderamente un proceso que ha movilizado y ha sumado a los jóvenes a la organización. El éxito ha estado en no permanecer en un proceso asambleario, sino que se han realizado también festivales, ferias, proyectos comunitarios: el Congreso ha sido una verdadera fiesta universitaria.

En un año tan importante para el país los estudiantes universitarios, la juventud -que es la apuesta principal de los círculos de poder de derecha-, se movilizaron en torno a los principios de la Revolución. La FEU llega a su noveno Congreso fortalecida, con muchísimos retos, pero consolidada, pues ha sabido encontrar y agrupar su vanguardia en cada una de las universidades.

Con respecto a congresos anteriores, ¿qué aspectos crees que sean positivos de la FEU hoy?

La FEU con el cumplimiento de los acuerdos del octavo Congreso ha tenido un avance, que no es solo nuestro, sino también fruto de aquellos compañeros que protagonizaron el congreso anterior. Hoy, por ejemplo, el debate en las universidades no es tener internet ni tener acceso a las redes sociales, es cómo se utilizan.

Se ha avanzado mucho de un congreso a otro respecto a la forma de plantear el problema. Este ha sido un congreso de propuestas, de razonamiento, de conciliaciones, de soluciones, al punto de que vamos a llegar a la cita nacional y la mayoría de los acuerdos van a estar cumplidos porque ha existido un trabajo previo con las diferentes instituciones que tienen que dar respuestas y solución a los planteamientos estudiantiles.

¿Qué aspectos crees que puedan ser negativos de la     FEU de nosotros con respecto a la FEU en su octavo Congreso? ¿Algo en lo que podamos estar en desventaja?

La desventaja es que hoy no tenemos la presencia física de Fidel. No tener a Fidel nos pone en desventaja con respecto a otras generaciones porque él es la guía, el faro… Pero sí lo tenemos presente en sus ideas, en su ejemplo, en sus múltiples discursos, enseñanzas y pensamientos que nos dejó. Lo decíamos así en la Universidad de La Habana: Fidel ha estado presente en cada espacio del Congreso.

Por supuesto, la FEU, en sus diferentes tiempos, tiene retos comparados con otros tiempos. Los retos de hoy siguen siendo el funcionamiento orgánico, el saber aprovechar los espacios que hoy están creados. No creo que exista otra organización estudiantil en el mundo que tenga tantos espacios de participación como la FEU. Y hay que arrancar con la brigada; todo tiene solución desde una brigada: el movimiento cultural, el movimiento deportivo, el sistema de atención a planteamientos, la docencia, la investigación…

Y cuando hay alguna brigada que es inerte, entre otras cosas porque no se siente identificada con las estructuras y no se percata de que la solución está en sí misma,  ¿cómo se le puede hacer entender que sí, que en la brigada está la mayoría de las soluciones?

Hay un papel por parte de la dirección de la FEU que tiene que enfocarse en estimular, en influir en el fortalecimiento de las brigadas. Hoy son muchas las brigadas que tenemos inertes. En la medida que logremos que algunas de esas que están, como tú dices, inertes, empiecen a funcionar, las otras verán cómo un grupo estudiantil soluciona sus problemas con más facilidad, cómo funciona y cómo vive la vida universitaria con un espíritu realmente creativo, y ese solo ejemplo va a motivar a que las demás funcionen.

Nadie quiere sentirse en desventaja. Si hay una brigada fortalecida esa es la que se va a imponer cuando se discuta en una Comisión de Carrera o la planificación del cronograma de exámenes finales; esa es la brigada que va a llevar mejor elaborados sus planteamientos a una reunión de colectivo de año; esa es la brigada donde más estudiantes van a participar en el movimiento deportivo, en el movimiento cultural, donde más alumnos ayudantes van a existir, donde la promoción va a ser más alta porque los estudiantes que tengan bajos índices académicos van a ser ayudados por los que estén aventajados.

Es el primer congreso de la organización que se realiza sin la presencia física del Comandante, así que no solo tiene un compromiso con la FEU, sino que va más allá, a un pensamiento a nivel de país… ¿Cómo se tiene enfocado esto?

No sé si te ha pasado, pero a mí en la calle la gente me pregunta, me dice las expectativas que tiene con el Congreso. La responsabilidad social es alta, sobre todo en este año, un año en el que muchos vaticinaron una posible ruptura espiritual o ideológica con la generación histórica de la Revolución, y fue al revés: la historia de Cuba ha demostrado que en los tiempos más difíciles los estudiantes universitarios se aprietan más fuerte el cinto y es cuando mejor responden a las necesidades y tareas de la Revolución. Es un Congreso de la FEU que se va a desbordar hacia el pueblo.

Lo que nosotros vamos a decidir ahí, implica y tiene una consecuencia directa en toda la población cubana, porque estamos hablando de las transformaciones en la Educación Superior, del papel de la juventud en el sistema político cubano, de cuál va a ser el futuro de la Revolución, de cuál va a ser la relación Estado-organizaciones de la sociedad civil, de cómo va a ser el acompañamiento a los cambios que va a tener el país en los próximos años…, en ese sentido nos vamos a proyectar.

Los retos para el noveno Congreso, ¿cuáles son?

Lograr un sistema de trabajo, sistematizar lo que hacemos, fortalecer la brigada, establecer una estrategia poscongreso seria. Hay que aprovechar más nuestros espacios, que son el resultado de las luchas de Mella, José Antonio… Tener un puesto en el Consejo Universitario no es una regalía, es el resultado de mucha sangre que derramaron nuestros mártires para tener un puesto ahí, y la participación meramente formal en uno de estos espacios es una ofensa a ese legado histórico.

¿Qué le decimos a quienes todavía no se creen que tenemos un lugar en el colectivo de año, un puesto en el Consejo Universitario, una voz a nivel de Estado cuando dialogamos con las instituciones, con los ministerios formadores, con el presidente de los Consejos de Estado y de Ministros? ¿Qué le decimos al estudiante de la FEU que no se crea de verdad en noveno Congreso?

Creo que no hay que decirles nada, lo que hay que hacer es trabajar. El estudiante universitario hoy en día es muy objetivo, no se deja enredar por discursos. Creo que la mejor forma de que un estudiante gane credibilidad en la organización es trabajando, aprovechando esos espacios de los que estamos hablando, llegando al entendimiento de que la FEU somos todos. La FEU no somos los dirigentes estudiantiles, no somos ni tú ni yo: somos todos. La mejor forma de demostrar es materializar, y eso se logra con el trabajo de todos los días.

Por: Ariel Pazos Ortiz

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