El Che iluminará siempre

Manzanillo.- El doctor cubano Jorge González Pérez, una de las figuras más prominentes en el ámbito de la medicina forense, hilvana cada palabra con la destreza y la precisión con las que desde hace 40 años asume esa profesión.

Popi, como le dicen cariñosamente muchos colegas, amigos, familiares y estudiantes, es hoy el director de docencia del Ministerio de Salud Pública de Cuba, cargo al que llegó luego de poner al servicio del pueblo los conocimientos y experiencias “en la especialidad de mi vida.”

González Pérez fue el jefe del equipo cubano que localizó los restos mortales del Comandante Ernesto Che Guevara y sus compañeros de la guerrilla boliviana.

“La tarea tiene antecedentes en la Operación Tributo que trajo a nuestro país a los combatientes internacionalistas caídos en las luchas por la independencia de tierras africanas.”

– Profesor, ¿cómo asume la misión de localizar en Bolivia los restos del Che y sus compañeros de lucha?

– “Con no menos responsabilidad y compromiso porque al terminar la Operación Tributo sabíamos que había quedado pendiente la localización de los restos del Che y sus compañeros.

“En noviembre de 1995, luego de un discurso del expresidente boliviano Salvador Sánchez de Lozada se produce la posibilidad de viajar a esa nación para ubicar los sitios y exhumar los restos de esos héroes.

“Un mes después partimos al frente de un equipo de expertos cubanos.”

– ¿Fue difícil?

-” Muy complejo. En primer lugar, aunque teníamos el permiso del gobierno boliviano, las circunstancias no eran las que acostumbramos en Cuba, con la cooperación de las autoridades y el pueblo.

“Todo fue diferente: nadie puede imaginar lo que significa para este trabajo el apoyo de los integrantes de las organizaciones de masas.

“Cómo buscar sustituir todo eso en Valle Grande porque lo más importante en la búsqueda era obtener la información de dónde estaban los posibles enterramientos: hablamos de 36 inhumaciones que se produjeron en unos 23 lugares diferentes en toda la región de Bolivia, que en extensión es 10 veces Cuba y la provincia de Santa Cruz de la Sierra posee tres veces el tamaño de la Isla caribeña.”

-¿Cuánto le hizo crecer en el plano profesional?

– “A medida que nos adaptamos a esas circunstancias todo cambió: aprendimos y entendimos incluso a la población, su cultura, costumbres y la geografía boliviana, vincularnos con los pueblos originarios, sobre todo el “chiriuano” que era donde estaban los entierros.”

“Organizamos el trabajo sin la cooperación de ningún actor social. Aprendí mucho lo que es ser cubano revolucionario de Fidel, que es una identidad única en el mundo, el significado de la solidaridad porque dondequiera encontrabas una persona que había estudiado en la Isla o que se atendió la salud o salvó la vida con nuestros médicos.

“Cuba y Fidel siguen siendo paradigmas por el humanismo y la solidaridad que siembran en cualquier lugar del mundo, compartir lo que tenemos, no lo que nos sobra.”

“Muchos bolivianos lamentaban que no se apoyara al Che y sus guerrilleros en la lucha de los años 60, pero influyó el contexto histórico, el tema cultural, el asedio del enemigo y el terror y miedo de la Operación Cóndor.”

– ¿Cómo vivió desde el punto de vista sentimental la localización de los restos del Che, conociendo que es un revolucionario símbolo para el mundo?

-“Cuando el accidente aéreo del pasado mayo me hicieron esa pregunta y yo te digo que como seres humanos con sentimientos, nos duele y conmueve, pero no puedes ponerte a llorar junto a la familia: la verdadera acción es ir para arriba del problema y solucionarlo.

“Cada cual tiene que cumplir bien la misión que le corresponde y la nuestra, como forense, es trabajar con la muerte, desentrañar sus misterios. Hay que estar preparado para todo. Duelen mucho los casos de niños.

“La búsqueda del Che fue muy sentimental, llegaba al corazón, a lo más profundo del alma porque estás consciente que son héroes, que ofrendaron su vida por defender un ideal.

“Laboramos con mucha profesionalidad y la meditación y rigor técnico que requería.

“Si bien me emocionó la guardia para cuidar sus restos mortales en los 15 días que estuvimos entre Valle Grande y Japón era el sentimiento de un revolucionario cubano: superar los contratiempos para traer al país al Che y sus compañeros que, como los calificara Fidel, son el destacamento de refuerzo.”

-¿Qué valoración tiene usted de la estatura revolucionaria y política de Ernesto Che Guevara a 90 años de su nacimiento?

“Debo comentarte que soy de Jovellanos, un pueblo de la provincia de Matanzas y con siete años, cuando triunfó la Revolución vi al Comandante Guevara en la Caravana de la Victoria.

“Me impresionó la estatura, la firmeza y seguridad que emanaba su persona. La inocencia de los años infantiles no me permitió imaginar mi vículo posterior en una actividad tan estremecedora.

“El Guerrillero Heroico vivirá en cada causa revolucionaria de nuestro pueblo, en el esfuerzo y el ímpetu de cada tarea que asumamos, sobre todo la nueva generación. El ejemplo se mantendrá palpitante, como el de Fidel, del lado izquierdo de nuestro pecho.”

“Guillén lo dijo: “…y no porque te oculten bajo tierra van a impedir que te encontremos…”, pero no fue hallar a Ernesto por hallarlo, sino por lo que significa. Trataron de ocultarlo, pero lo que hicieron fue multiplicarlo, agigantarlo: el Che iluminará siempre.

– ¿Qué mensaje le dejaría a los jóvenes cubanos, especialmente a aquellos que se forman como médicos?

– “Te voy a decir que yo era director de medicina legal, estaba en Bolivia porque todavía no habíamos encontrado a Jesús Suárez Gayol “El Rubio” y tuve el honor de que el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz me mandara a buscar para designarme rector de la Universidad de Ciencias Médicas (UCM) de La Habana en el año 2001.

“Habíamos dialogado antes y él me dijo que me iba a dar una “tareíta pedagógica”, de la que no tuve la menor idea, ni fui capaz de preguntarle. No pasó mucho tiempo y cuando llegué de Bolivia ya era el rector de la UCM de la capital.”

“Resultó una confianza extrema de él en mi persona, que la realicé de manera eficiente: trabajar con los jóvenes del futuro, sobre todo, los de ciencias médicas, la salud pública.

“A pesar de mis deseos de ser eternamente forense, tuve la dicha de estar cerca de Fidel y me cambió el rumbo de la vida profesional y estoy muy feliz por eso.”

“Con los jóvenes uno se siente creador, artesano para moldearle el alma y trabajar con esa arcilla fundamental de nuestra obra como los calificó el Che.

“A ellos que sean, por encima de todo, patriotas y revolucionarios, que estudien y maticen sus tareas con dedicación, esfuerzo e incondicionalidad, que sean ejemplo.

“Todo se conjuga con las ideas del Che: la nueva generación es el relevo, la continuidad segura de la Revolución y el Socialismo.”

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El doctor González Pérez junto a estudiantes universitarios de Ciencias Médicas, de Granma , que asistirán al IX Congreso de la FEU.

 

Tomado de La Demajagua/Escrito por: Roberto Mesa Matos

 

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